Hay personas que andan por el monte y solo verán arboles, y alguna que otra mata.
Hay quienes, podrán observar además aves, insectos, y alguna que otra alimaña pequeña que deambula por esas tierras. Pero hay pocos, muy pocos para decir verdad que pueden percibir, casi siempre de reojo, en forma apresurada a alguna de la multitud de seres inteligentes que viven allí.
En el sur del mundo, donde el viento y las lluvias son presencia habitual , en los bosques de raulies, coihues, lengas, canelos, notros , guevuines.... hay una gran multitud de ches, diversos como los colores del arco iris.
Esta es el diario de mi contacto con ellos.
viernes, 4 de diciembre de 2009
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