miércoles, 9 de marzo de 2011

DOS ARBOLES

Luz y oscuridad, calor y frió. Todas las cualidades tienen su contracara y por ella es que existen.
Que seria de lo luminoso, sino hubiese lugares sombríos. O se sentiría el calor, sin los días fríos.
De la misma manera no habría días felices, sin los días tristes y angustiosos; pero en el cosmos la única constante es el cambio, aún esos días pasan y vuelve la calma y la sonrisa a la cara.
Saber que nada es eterno, muchas veces no es ayuda cuando estamos afligidos y nos causa angustia, cuando las jornadas son venturosas; pero resistirse a lo que sucederá ó sucederá por más que pongamos mil trabas y muchas veces, aceleradamente por eso que quisimos usar de freno debería servirnos de base para no atarnos a las cosas, las personas, las situaciones .
Vivirlas a pleno, sabiendo que quizás mañana no estarán y algo nuevo nos deparara el firmamento.
Ojala pudiésemos decir a las personas cuanto nos importan antes de que sea tarde, dar el abrazo, dar el beso, decir te quiero sin importar lo que piensen los de afuera.
Nunca sabremos cuando por un motivo u otro, los que nos son queridos pueden quedar atrás y es ligero el equipaje cuando no nos quedamos con el sentimiento de no haber hecho, querido lo suficiente.
Todos tenemos nuestro idioma, nuestra forma de demostrar lo que sentimos.
Pero hagamoslo, hagamoslo ... simplemente hagamoslo.

domingo, 6 de marzo de 2011

SER Y ESTAR FELICES


Que no es lo mismo ser y estar feliz, es más creo que deberían existir dos palabras para describir esos estados.
El problema es que vamos por la vida como si fuese lo mismo.
Posiblemente se parezcan de la misma manera que pueden parecerse dos personas; pero son diferentes.
El ser feliz tiene que ver con el sentir que uno es lo que quiere ser, que es autentico, es decir la imagen que tenemos de nosotros y la que proyectamos al mundo y la que queremos de nosotros han congeniado.
El ser feliz, no tiene nada que ver con lo que nos suceda... podemos estar muriendo y ser felices.
Es una condición del alma, de la voluntad y no depende del medio ambiente.
En general nada puede perturbar esa felicidad, simplemente porque nada puede hacer que seamos algo que no somos.
Mientras estar felices, depende del logro de metas. Llega a un pico máximo y empieza a caer.
Muchas veces aún antes de lograr llegar a la meta.
Es la que surge de lograr aquello que cubra nuestras necesidades físicas y algunas metas externas.
Y como esas necesidades volverán, y siempre tendremos nuevas necesidades de adaptación es una felicidad que debe disminuir para ir tras ellas y por lo tanto es imposible estar felices los trescientos sesenta y cinco días del año.